El día de mañana 22 Abril, 2008
Podrán encontrarme escondida bajo una piedra, evitando mantener contacto visual con parejas (felices) y otros elementos tan encantadores y folklóricos a la par que desesperantes para los anímicamente autónomos e irremediablemente desparejados, hasta el punto que cambiaría mis dedos meñiques por tener una puta rosa.
Gracias.
bah, no te estreses, si en una semana la puta rosa está marchita y huele mal…imaginate que te la regalan le coges cariño y luego se muere así…
O que te la regalan y te pinchas con una espina, con lo que eso jode…
Además, que los meñiques son más útiles de lo que parecen…
Un abrazo!!!