Resumen de la jornada de ayer 6 Julio, 2008
HOW DOES IT FEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL?
HOW DOES IT FEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL?
HOW DOES IT FEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL?
HOW DOES IT FEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEL?
En el día de hoy sólo he tenido cuatro impulsos homicidas.
Voy mejorando por momentos.
Ayer fue mi cumpleaños.
Y me merezco un cumpleaños - alternative version.
Porque fue el puto peor cumpleaños de la Historia.
Sin exagerar. Todos los adolescentes emo del mundo me proclamarían su Dios si hubieran estado en mi casa ayer entre las 9 y las 11 de la noche.
Así que a partir de ya voy a hacer como si el día de ayer no hubiera existido jamás de la vida y en realidad hubiera acabado mi cumpleaños borracha de Guinness en alguna sesión golfa viendo El Padrino en VOS, y no como acabó.
Gracias por su colaboración.
[Lo que viene a continuación se me ha ocurrido leyendo el blog de Bego, pero no tiene nada que ver con sus post, ni con su blog, ni con ella en sí misma, simplemente es un pensamiento.]
Me encanta cuando las personas, en general, al hablar de una relación, dicen aquello de “sólo somos amigos” o “Sólo quiere que seamos amigos/amigas”.
Veamos. Definición de amistad, según la RAE:
amistad.
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
“Sólo somos amigos”.
Sólo.
Pues a mí me parece bastante.
1. He dejado de ser una chica Btv.
2. Vuelvo a ser chica HP.
3. Doña Momia y servidora concluímos que, en sus años mozos, Bob Dylan estaba para pegarle un bocao.
4. Me he comprado un bikini nuevo.
5. He leído entero el blog de una chica que he descubierto esta tarde y … buf. Vaya tela.
6. Mmmm … mmmm. Je.
7. Los gatitos siguen en peligro.
8. He inventado un baile para la canción “Good old fashioned lover boy” de Queen.
9. Esta es la canción más escuchada según mi Ipod. Por favor, ignoren la foto.
Acabo de darme cuenta de que en 35 días, más o menos a esta hora, estaré en el mismo espacio físico que Bob Dylan.
*Aizun faints*
He escrito tres cosas y las he borrado todas antes de darle al publicar, así que supongo que eso significa que no tengo nada que decir.
Pero sí que tengo algunas cosas que contar.
Tras años de investigación, el Doctor Alfred comprendió que el Robot Deslizador, pese a su fidelidad y buenas maneras, no era la solución a su desesperante soledad.
De repente, tuvo una iluminación. La solución a sus problemas era un nuevo robot. Pero no podía ser un robot cualquiera. Su robot debía ser …
¡Maria Antonieta!
Muaaa ha ha ha ha ha ha haaaa (Truenos y relámpagos varios)
Continuará.